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El incendio de la Torre Grenfel en Londres reabre el debate de la seguridad de los materiales aislantes

Mucho se ha escrito a lo largo de las últimas semanas sobre el terrible incendio de la Torre Grenfel de Londres. Los muertos y desaparecidos se cuentan por decenas y en el Reino Unido, el suceso ha generado una gran conmoción. En el momento que redactamos este artículo, Scotland Yard acaba de confirmar que el fallo en una nevera, situada en la cuarta planta de la Torre, fue la causa original del incendio.

A la espera de las conclusiones, se han lanzado muchas voces cuestionando cuál es la seguridad de las edificaciones españolas frente al fuego, ¿Son seguros los materiales aislantes que se han instalado en nuestros edificios?, ¿Cuáles son las mejores medidas pasivas frente al fuego?, ¿Qué normativa deben cumplir los edificios con SATE (soluciones de aislamiento térmico por el exterior)?

En medio de todo este debate, recibimos en nuestro correo el newsletter de ANFAPA, la Asociación de fabricantes de Morteros y SATE, con una estupenda entrevista a Antonio Blazquez, Jefe de la Unidad de Evaluación Técnica de Productos Innovadores (DIT/ETE) del Instituto de Ciencias de la construcción Eduardo Torroja.

Puedes leer la entrevista completa en este link, pero nos gustaría resaltar algunas de sus respuestas.

-Antonio Blázquez, Jefe de la Unidad de Evaluación Técnica de Productos Innovadores (DIT/ETE) Instituto de Ciencias de la construcción Eduardo Torroja
-Antonio Blázquez, Jefe de la Unidad de Evaluación Técnica de Productos Innovadores (DIT/ETE) Instituto de Ciencias de la construcción Eduardo Torroja

¿Puede pasar algo similar a lo sucedido en Londres en nuestro país?

En España, existe reglamentación sobre incendios desde hace muchos años, aunque ha sido el Código Técnico de la Edificación (CTE), en vigor desde el año 2006, el que ha reglamentado definitivamente numerosos aspectos relacionados con el Requisito Básico “Seguridad en caso de Incendio” (DB-SI), lo que nos permite decir que en el caso de los edificios construidos en nuestro país después de la entrada en vigor del CTE, es improbable un suceso de esas características”

La seguridad de las personas

Lo más importante a reseñar de nuestro CTE es que el objetivo del Requisito Básico SI es el de proteger a los ocupantes. Lo prioritario es evitar daños a las personas, no el proteger el edificio, tal y como establece la Parte I del CTE. Artículo 11. Exigencias básicas de seguridad en caso de incendio (SI). Es decir, para cualquier Unidad de Obra (fachadas, cubiertas, estructura, etc.) el CTE define diversas Exigencias Básicas, de tal forma que las prestaciones del material, de comportamiento al fuego por ejemplo, puede ser solamente una de ellas.

¿Cuál es la situación de los edificios antiguos?

En el caso de edificios construidos con anterioridad a la aprobación del CTE dependerá del riesgo que se asumió en los Reglamentos previos. El CTE no se aplica de forma retroactiva y, en todo caso, si pensáramos reformar los edificios antiguos para adaptarlos al CTE actual, deberíamos valorar, considerando que ello no es obligatorio, además de si existe realmente más riesgo, el coste económico que ello supondría y si tal coste es asumible.


Respecto a las distintas soluciones de fachada existentes en el mercado, ¿cuál es el comportamiento de la solución SATE en caso de incendio?

El comportamiento de un SATE en caso de incendio tiene que ver con el comportamiento del conjunto de sus componentes, especialmente el aislamiento térmico; y será su clasificación de reacción al fuego, la que defina el uso posible. No se puede por tanto considerar, como se ha dicho en algunos medios, que colocar un SATE con un aislante con la clasificación más baja de reacción al fuego pueda ser –per se- un riesgo para las personas, siempre que el edificio haya sido diseñado, construido y mantenido siguiendo las indicaciones que se establecen en nuestro CTE. 

Muchísimas gracias a ANFAPA, al Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja y, en especial, a Antonio Blazquez por arrojar luz, y también cordura, sobre esta situación que tanta preocupación ha ocasionado a la opinión pública.

 

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