Cómo entender la huella de carbono del XPS
03/02/2026 | NormativaLa huella de carbono es un concepto cada vez más presente en el sector de la edificación por su impacto en los materiales de construcción. Tras la reciente nota aclaratoria del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sobre el Real Decreto 214/2025, muchas empresas se preguntan qué significa realmente calcular la huella de carbono y cómo interpretar este indicador cuando hablamos de un material aislante como el XPS (poliestireno extruido).
De forma sencilla, la huella de carbono indica la cantidad de gases de efecto invernadero que se emiten a la atmósfera para fabricar un producto. En el caso del XPS, este cálculo se centra en las emisiones asociadas a su proceso de producción, expresadas como kilogramos de CO₂ equivalente. Es una forma objetiva de medir el impacto climático del material antes de que llegue a la obra y empiece a cumplir su función principal: aislar y contribuir al ahorro energético de los edificios.
El Real Decreto 214/2025 establece la obligación de calcular y publicar la huella de carbono para determinadas empresas, y la nota aclaratoria del Ministerio ha servido para precisar su alcance. Aunque esta normativa se refiere principalmente a la huella de carbono de las organizaciones, el cálculo de la huella de carbono de producto, como el XPS, cobra especial importancia en un contexto en el que la sostenibilidad, la transparencia y la información ambiental son cada vez más valoradas por el mercado, las administraciones públicas y los prescriptores.
Para entender cómo se calcula la huella de carbono del XPS, el primer paso es definir qué se quiere medir. Normalmente, el análisis se centra en el proceso de fabricación del material, desde la obtención de las materias primas hasta la salida del producto de fábrica. Este enfoque permite conocer el impacto asociado a producir un metro cúbico de XPS y compararlo de forma clara y homogénea.
A partir de ahí, se analizan los principales elementos que intervienen en la fabricación del XPS. Por un lado, las materias primas necesarias para producir el poliestireno extruido. Por otro, la energía consumida durante el proceso industrial, tanto eléctrica como térmica. También se tienen en cuenta aspectos como la gestión de residuos generados en la producción. Cada uno de estos factores contribuye, en mayor o menor medida, al resultado final de la huella de carbono.
Una vez recopilada toda la información, se traduce a emisiones de CO₂ equivalente utilizando datos de referencia reconocidos. El resultado es un valor único que indica cuántos kilogramos de CO₂ se han emitido para fabricar una determinada cantidad de XPS. Este dato permite entender mejor el impacto ambiental del producto y, sobre todo, identificar oportunidades de mejora en los procesos productivos.
Es necesario destacar que la huella de carbono del XPS se refiere únicamente a las emisiones asociadas a su fabricación. No mide otros beneficios clave del material, como su contribución al ahorro energético durante la vida útil del edificio. Gracias a sus prestaciones térmicas y a su durabilidad, el XPS ayuda a reducir el consumo energético del edificio, lo que se traduce en una reducción muy significativa de emisiones a lo largo del tiempo.